Derivas
Jencks, Charles. Movimientos modernos en arquitectura. Madrid, Hermann Blume Ediciones, 1983. (1° edición: 1973).  
Jencks toma un período histórico acotado (1920 a 1960) y distingue seis movimientos arquitectónicos (Idealista, Inhibido, Intuitivo, Lógico, Desinhibido, Activista).
De Mario Botta, Santa Maria degli Angeli en Monte Tamaro.
subtilitas:

Typography as spacial configuration; Johann David Steingruber’s Architectonisches Alphabeth, published in 1773 (click for big). Continue here for more.  
Konrad Wachsmann. Triangulando. Una nota interesante en  este blog.
Más que una sustancia, el plástico es la idea misma de su transformación infinita; es, como su nombre vulgar lo indica, la ubicuidad hecha visible. En esto radica, justamente, su calidad de materia milagrosa: el milagro siempre aparece como una conversión brusca de la naturaleza. (…) El plástico, sublimado como movimiento, casi no existe como sustancia. Su constitución es negativa; ni duro ni profundo, debe contentarse, a pesar de sus ventajas utilitarias, con una cualidad sustancial neutra: la resistencia, estado que supone el simple suspenso de una renuncia.   (Fragmento del capítulo El plástico en “Mitologías” de Roland barthes)  (La imagen es de La casa del futuro, construida en Disneylandia por la compañía Monsanto en 1957)
Amancio Williams y sus proyectos porteños. Este, si no me equivoco, era el Salón de la Música.
Solano Benitez. Casa Esmeraldina. (Foto de Leonardo Finotti)
Townhouse in Landskrona, del estudio Eldin-Oscarson. 
Landskrona, 2009.
Acá hay más.
La Casa N, de Sou Fujimoto. En Oita, Japón (2006-2008).
Más información, acá.
Auditorio del Centro Cultural Matucana 100, porMartin Hurtado Arquitectos (2002)

 
Un Taller de Pintura construido en San Telmo, Buenos Aires.
Superficie Cubierta: 26 m2.
Más información, acá.


1930: LA NUEVA ERA (Discurso pronunciado en ocasión  de un congreso de  la Werkbund en Viena.)

La nueva era existe; es un hecho que no depende de nuestra aceptación o rechazo. No es ni mejor ni peor que otra. Es intrínsecamente una mera presencia de valores neutros. Por eso no me esforzaré por descubrir o aclarar su estructura esencial.
Aceptamos la realidad de las transformaciones económicas y sociales, que siguen su propio curso sin objeto, trazado por su propio destino. La actitud que adoptemos frente a esa realidad será decisiva. Interesa el “cómo” y no el “qué”.
El hecho de que los edificios sean altos o bajos, de acero y vidrio, no influye en su valor arquitectónico. La centralización o descentralización en la planificación de una ciudad es una cuestión de orden práctico y no de valores. Pero precisamente es imperativo hallar los valores.
Debemos establecer nuevos valores, señalar nuevos objetivos y encontrar nuevas unidades de medida.
La aspiración y la razón de ser de todas las épocas inclusive la nuestra, consiste en ofrecer al espíritu, la oportunidad de manifestar su existencia.
Mies Van Der Rohe
THEME ©