"La escala del paisaje del interior (…) es tal que imposibilita un centro de foco. Esto es, que no se presta a la mirada. O, para decirlo de otro modo, no hay lugar desde donde observarlo. Rodea al observador pero nunca lo enfrenta. El centro focal es como una especie de comentario al observador. Un paisaje sin ese centro es como un silencio. Es apenas una soledad que nos ha vuelto la espalda."
John Berger, Cada vez que decimos adiós