Derivas


Más que una sustancia, el plástico es la idea misma de su transformación infinita; es, como su nombre vulgar lo indica, la ubicuidad hecha visible. En esto radica, justamente, su calidad de materia milagrosa: el milagro siempre aparece como una conversión brusca de la naturaleza. (…) El plástico, sublimado como movimiento, casi no existe como sustancia. Su constitución es negativa; ni duro ni profundo, debe contentarse, a pesar de sus ventajas utilitarias, con una cualidad sustancial neutra: la resistencia, estado que supone el simple suspenso de una renuncia.   (Fragmento del capítulo El plástico en “Mitologías” de Roland barthes)  (La imagen es de La casa del futuro, construida en Disneylandia por la compañía Monsanto en 1957)

Más que una sustancia, el plástico es la idea misma de su transformación infinita; es, como su nombre vulgar lo indica, la ubicuidad hecha visible. En esto radica, justamente, su calidad de materia milagrosa: el milagro siempre aparece como una conversión brusca de la naturaleza. (…) El plástico, sublimado como movimiento, casi no existe como sustancia. Su constitución es negativa; ni duro ni profundo, debe contentarse, a pesar de sus ventajas utilitarias, con una cualidad sustancial neutra: la resistencia, estado que supone el simple suspenso de una renuncia. (Fragmento del capítulo El plástico en “Mitologías” de Roland barthes) (La imagen es de La casa del futuro, construida en Disneylandia por la compañía Monsanto en 1957)

— 1 year ago with 1 note
#fantasía  #arquitectura 
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